Tarde.

Y un día no me aguante más y te busqué.
Necesitaba contarte cuanto te extrañaba, que supieras que el paso del tiempo no cambió nada y solo alargo mi tortura.
Quería que supieras que seguía regresando a esas noches de verano.
A esas tardes de lluvia.
Al sin fin de sexo, en el que nos perdíamos.
Recordaba cada mirada, cada juego en la cama, cada caricia que en mi cuerpo quedó grabada.
Que ningún abrazo nunca se comparó a los nuestros.
Necesitaba contarte, que mi cuerpo aun extraña tu calor.
Que nunca más nadie me elevo al cielo.
Que por mucho que intentara, tu recuerdo no me dejaba.
Quería contarte cuanto extrañaba tu risa y nuestras charlas.
Y un día no me aguante más y te busqué, pero fue tarde.
Porque te encontré construyendo la vida que soñamos juntos, pero mi lugar lo ocupaba alguien más.
Y te busqué pero fue tarde, porque vi el brillo en tus ojos, tu sonrisa,
la manera en que se veían...
Y fue tarde, muy tarde 
porque entendí que esta vez,
realmente te perdí.






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